Más que una bombilla, una pequeña escultura.
Hecha completamente a mano, en alpaca, con el detalle y la paciencia de la orfebrería tradicional.
El picaflor no es adorno: es símbolo de energía, belleza y movimiento.
Una pieza única, para quienes saben apreciar lo que vale el trabajo hecho con alma.
18cm de largo